¿Te importa la presentación de tus juegos?
Thursday, 30 de October de 2008
Escrito por milana en : Aburriendo al personal , trackback
No hay nada en este mundo como el lapso de tiempo que transcurre, desde el momento que sales de casa, como alma que lleva el diablo, a comprar el juego que esperabas con los brazos abiertos, hasta el momento en el que vuelves a casa con tu trofeo en la mano.
En ese pequeño periodo ocurren millones de cosas, de experiencias que todo buen videoadicto valora y disfruta. Desde el sonido del celofán abriéndose pasando por el rasgado del precinto de originalidad, hasta el momento de que las partículas petroquímicas del plástico recién abierto impactan contra tus receptores olfativos. Ese escaso minuto genera un placer comparable al que puede sentir el enólogo que priva a una botella de un buen crianza, de su largo y provechoso letargo, acercando el corcho a su nariz para captar las primeras de las muchas sensaciones que le reportará el placer de disfrutar de una buena botella de vino. La diferencia es que ellos se llaman enólogos y nosotros nos llamamos frikis.
Como buenos frikis valoramos hasta el último detalle de un juego recién abierto, lo giramos, lo olemos, cogemos el libreto de intrucciones, lo olemos, sacamos el disco, lo olemos, manoseamos las instrucciones, lo olemos y lo volvemos a dejar en su sitio antes de meter el disco en la máquina y dejarnos teletransportar a un mundo creado para nosotros y para nuestro disfrute.
Esto es algo que valoramos, la presentación de un videojuego es algo que no se olvida. Ese Electroplankton recién llegado de Japón y sus primeros minutos en mis manos es una experiencia difícil de repetir.
Nos importan como a buenos amantes de los videojuegos la presentación, el packaging de los productos, como también se le conoce. Respetamos los juegos, los respetamos guardándolos de nuevo en su caja original, perfectamente cuidada y ordenada en su rincón de la estantería. Miramos la colección que tenemos y disfrutamos observándola. Esto es algo que muchos de nosotros hacemos. De hecho el 88 % de nosotros mantenemos los juegos en su caja original, lo que nos deja un 12% que corrompe este ritual. Si tú eres de los que tiene algún juego sin abrir, además de un coleccionista empedernido, o un comprador compulsivo sin tiempo a disfrutar de todas tus joyas, estarás englobado en un selecto 11% de los videoadictos.
Una cosa que nos une a casi todos los que amamos a los videojuegos, desde el respeto, es que rechazamos con coraje la piratería y a aquellos que se nutren exclusivamente de ésta. Por ello, nos gusta guardar nuestros juegos, o al menos aquellos que nos dejan huella.
De hecho tenemos una media de 48 juegos colocados en la estantería, 48 historias que nos han emocionado, que nos han teletransportado, enamorado, enfurecido, enternecido, conmovido, frustrado y apasionado.
Si eres uno de los nuestros…permíteme que te de la bienvenida y decirte enhorabuena.
Comentarios»
Acabo de sentir y hacer eso mismo con mi flamante Fallout3.
La verdad es que desde que regresé al lado luminoso de los videojuegos, disfruto muchísimo más y como dices, es toda una experiencia poder por fin conseguir el ansiado trofeo